ENTREVISTA

Salvador Pons Bordería
Profesor titular de Universidad de Valencia
Departamento de Filología Española
Facultad de Filología

Por Giovanna Wrubel Brants


1)Prof. Bordería, ¿podría contarnos un poco sobre su trayectoria académica y la experiencia como profesor titular en la Universidad de Valencia?

 

Me licencié y doctoré en la Universidad de Valencia, donde he trabajado desde mi licenciatura. He realizado estancias pre- y posdoctorales en Italia, Alemania y Estados Unidos, lo que me ha permitido conocer otras tradiciones. Desearía destacar mi estancia en la universidad de Stanford, bajo la dirección de la profesora Elizabeth Traugott, que fue especialmente fructífera. En mi carrera universitaria, el hecho más relevante lo constituye el haber participado, desde su fundación, en el grupo Val.Es.Co (Valencia Español Coloquial), que investiga el lenguaje hablado. Esta experiencia me ha conformado como investigador; no solo en el terreno académico, sino también en el humano. No hay que olvidar que parte de la experiencia de un joven investigador consiste en adquirir modelos docentes e investigadores que reproducirá en su madurez. En el seno de este grupo, y bajo la dirección del profesor Antonio Briz, he aprendido el valor del trabajo en equipo y la generosidad universitaria, una virtud no por rara menos necesaria en nuestro ámbito.

2)¿Cuáles son las tendencias, en el ámbito del Análisis de Conversación, que se han ido desarrollando actualmente en España?


Cuéntenos un poco sobre la experiencia del Grupo Val.Es.Co. En España, el Análisis de la conversación se integró, en un principio, con la línea de estudios sobre español coloquial, que ya prestaba atención al lenguaje hablado antes incluso de la "irrupción pragmática" de los años noventa en la lingüística española. De hecho, pocos son los autores, como Beatriz Gallardo o Ana María Cestero, que centren la mayor parte de su investigación en este único ámbito. A diferencia de lo que ocurre en América del Sur, donde la impronta de los estudios sociológicos y antropológicos es mucho más fuerte, el Análisis de la Conversación en España se ha desarrrollado desde una perspectiva eminentemente lingüística, lo que ha incidido en aspectos principalmente procedimentales como la recogida de datos, o la elaboración y transcripción de corpus.


3)Y sobre la Asociación de Jóvenes Lingüistas, ¿cuáles son sus directrices y objetivos?


La AJL, de la que fui socio fundador, es una agrupación que une a los doctorandos de las universidades españolas en un encuentro anual que se publica en la revista Interlingüística .Esta vocación juvenil se sustancia en el hecho de que el único requisito necesario para ser miembro consista precisamente en no ser doctor y en que los cargos directivos se renueven cada año y en que recaigan sobre los organizadores de cada Encuentro. He de destacar que el nivel de las comunicaciones es, en la mayoría de los casos, tan alts como el de las de los otros congresos y, viendo su evolución con una perspectiva de quince años, ha sido una cantera de la que han salido lingüistas de la talla de Mª Teresa Moure, Guillermo Lorenzo, Josefa García, Óscar Loureda o Lola Pons. Desde aquí animo a todos los doctorandos que tengan la oportunidad de participar en esa sana locura que no pierdan la oportunidad de asistir a sus encuentros.


4)¿Cómo usted valora la interdisciplinaridad en investigaciones de Análisis de Conversación? O en otras palabras, ¿considera usted algo interesante la existencia de investigaciones que mezclen el Análisis de Conversación con otras ramas del conocimiento lingüístico como la sociolingüística, psicolingüística, y filosofía del lenguaje?


El Análisis Conversacional es multidisciplinar ya desde su inicio, puesto que en él confluyen intereses sociológicos, antropológicos y lingüísticos. Por otra parte, su objeto de estudio –la conversación– es objeto de numerosas disciplinas, como la Filosofía del lenguaje, la Logopedia o la Sicología evolutiva. Estas pueden beneficiarse de la metodología del Análisis Conversacional para analizar los datos; aquel puede tomar los resultados de otras disciplinas para llegar a conclusiones más predictivas. En cualquier caso, la interdisciplinariedad en este campo es, más que necesaria, inevitable.

 

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